Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A pocas horas de la capital, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://cyrusswoi737295.look4blog.com/78097439/cundinamarca-al-sol-el-edén-privado-de-las-fincas-de-lujo